Ir al contenido
ASKTAG

Para marcas, importadores y tiendas

Imprime un QR en la caja. Tu comprador habla con el manual.

El asistente se ha leído tu manual entero. Tu comprador elige idioma y pregunta, en voz o por escrito. En la tienda, antes de comprar. En casa, cuando se atasca.

Tú eliges. Tus clientes pagan $1 por aprender a usar tu producto, o lo pagas tú por ellos y a ellos no les cuesta nada.

¿Cuánto dura la batería?

Unos 12 minutos de vuelo. El cargador tarda 60 minutos desde vacío. No vueles por debajo del 20% o se activa el aterrizaje automático.

Voz o texto. En el idioma del comprador.

Quién está detrás

He estado en tu lado. Es mi propio problema.

Fundé y dirigí Juguetrónica. Diseñábamos nuestros productos y los fabricábamos en China, en las mismas fábricas que las grandes marcas. Poníamos nuestra marca en la caja y vendíamos por toda Europa. Las devoluciones eran mías. Las llamadas de soporte, mías. Sé lo que un producto mal explicado le hace a una temporada.

Me he sentado en tu silla

Briefing a la fábrica, aprobar muestras, cerrar el packaging, discutir un claim. Sé cómo se ve el pedido desde tu lado.

El problema no es teórico

Un producto que nadie entiende vuelve, y vuelve a ti. Ahí empezó esta idea.

Hecho por alguien de producto

Electrónica, apps y firmware. Sé exactamente qué no consigue explicar un manual de diez páginas.

El problema

Nadie lee el manual. Tú lo pagas igual.

Nadie dedica una mañana a diez hojas plegadas. El comprador usa mal el producto, lo rompe o se rinde. Después lo devuelve. La devolución cae sobre quien puso su nombre en la caja.

Atención

14%
de la gente lee el manual entero

El 43% lee una parte. El 8% no lo abre nunca.

YouGov, agosto de 2026 — 24.407 adultos en EE. UU.

95%
de las devoluciones no son un defecto del producto

El 68% de las devoluciones de electrónica de consumo son «sin avería detectada». El producto funciona.

Accenture, 2011

$26.50
por procesar cada $100 de mercancía devuelta

Las devoluciones cuestan un 5–6% de la facturación, todo incluido.

Optoro, State of Returns 2024 · Accenture, 2011

$8.01
por cada contacto de soporte humano. El autoservicio cuesta $0.10.

Cada llamada que evitas paga muchos códigos QR.

Gartner, 2019

Cómo un producto que funciona acaba siendo tu problema

  1. 01

    No lo lee

    Diez páginas, seis idiomas, letra diminuta. Va a la basura con la caja.

  2. 02

    Lo usa mal

    Lo carga mal, se salta un paso, monta la pieza cuatro antes que la dos.

  3. 03

    Lo rompe o se rinde

    O está dañado, o simplemente «no funciona», que es peor.

  4. 04

    Lo devuelve

    La tienda lo acepta sin discutir. No es su coste.

  5. 05

    Te llega la reclamación

    El cargo baja por la cadena y se para en tu nombre.

Y la unidad que vuelve no está rota. Se entendió mal.

El segundo problema, del que nadie habla

Una caja de cartón no puede explicar un dron

Esto pasa antes de la venta, y cuesta más de lo que parece. Alguien está en el pasillo con tu caja en la mano. No puede abrirla. No puede probarla. La foto no dice si vuela en interior, cuánto dura la batería ni si lo pilota un niño de nueve años.

La gente no compra lo que no entiende. Deja la caja y se lleva la que ya conoce.

Con un QR puede preguntar. En el pasillo, en su idioma, antes de decidir. Ese es el código comercial: impreso por fuera, escrito para vender y no para explicar. Todavía no necesita tener el producto.

+20%

de conversión entre quienes usan el móvil mientras compranDeloitte, The New Digital Divide, 2015
Cómo funciona

Tú envías el manual. Nosotros construimos el agente.

Sin integración. Sin desarrollo. Sin app que nadie tenga que descargar. Si sabes mandar un PDF por correo, sabes hacer esto.

  1. 01

    Envía tu manual

    El PDF que ya tienes. Fichas, averías, avisos de seguridad, montaje. Lo que imprimes y doblas dentro de la caja.

  2. 02

    Construimos el agente

    Aprende tu producto de punta a punta, en todos los idiomas que ya lleva tu manual. Tu marca, tu tono, tu nombre de producto. No el nuestro.

  3. 03

    Imprime el QR en la caja

    Dos códigos en la misma caja: uno fuera que vende y otro dentro que enseña. Tantos como mercados tengas. Se abre en el navegador: sin app, sin cuenta.

Dos códigos, dos momentos, una caja

Vender y explicar no son el mismo trabajo. No ocurren en el mismo momento, y no los paga la misma persona. Así que cada uno tiene su código.

Código comercial

Argumenta. Responde lo que la foto no puede: qué hace, para quién es, si encaja. El comprador aún está decidiendo, así que lo paga quien quiere la venta.

Dónde va
Fuera de la caja, en el cartel del lineal, en el catálogo, en el folleto
Quién lo escanea
Alguien que todavía no lo ha comprado

Imprime esta frase al lado

¿Dudas antes de comprar?

Código de soporte

Explica. Montaje, batería, emparejamiento, recambios, averías. El producto ya está pagado, así que este es el código que evita una devolución.

Dónde va
Dentro de la tapa, en el manual, en el propio producto
Quién lo escanea
Alguien que ya lo tiene

Imprime esta frase al lado

¿Ya es tuyo? Te enseño a usarlo.

Mismo agente, mismo manual, misma caja

No hay un segundo manual que preparar ni una segunda versión del packaging. Es el mismo arte con un código más, y un código no cuesta nada de imprimir.

Nunca en la misma cara

Cada código va en una cara distinta, con su propia frase al lado. Un código sin frase es un código que nadie escanea, y dos códigos juntos sin explicación confunden.

Cada código gasta su propio saldo

Los códigos son gratis y puedes tener los que necesites. Lo que cargas en uno nunca lo gasta el otro, en ningún sentido.

Qué recibe el comprador

Habla, y escribe

Dice la versión corta en voz alta y pone los pasos en pantalla. No estás leyendo un manual: alguien te va guiando.

Todos los idiomas, en todos los códigos

Tu manual ya está impreso en varios idiomas. El asistente los habla todos, y el comprador elige uno antes de empezar.

Sin app, sin cuenta

Es una página web. Escaneas y se abre. Cada paso de más pierde usuarios.

Enseña los dibujos

Pasos de montaje, piezas, esquemas. La voz te dice qué vigilar y la pantalla te enseña el dibujo, en su sitio dentro de los pasos.

Lo que ve el comprador

Escanear es gratis. Preguntar no.

El comprador elige idioma y el asistente habla primero, con la voz de tu producto. Dice en qué puede ayudar. Eso no cuesta nada y pasa siempre. El uso solo empieza cuando pregunta algo de verdad y el asistente responde.

  1. 01Gratis

    Elige idioma

    El suyo, de la lista, en un toque. No se adivina nada: adivinar el idioma es la peor forma posible de empezar.

  2. 02Gratis

    Le saluda en voz alta

    Un saludo grabado para ese producto exacto: «Soy el asistente del dron X3. Me he leído el manual entero.» Voz real, gratis en cada escaneo.

  3. 03Gratis

    Enumera lo que sabe

    Montaje, batería, emparejamiento, recambios, averías. Sacado de tu manual. Demuestra que el asistente conoce tu producto antes de que nadie pague.

  4. 04Un uso

    Y entonces pregunta

    Un uso son 25 preguntas habladas, o 250 escritas. Hablar cuesta más que escribir, así que es un solo saldo. No caduca, y pueden volver tantas veces como quieran.

Dice la versión corta. Enseña la larga.

Pregunta cómo montar algo y no te lee ocho pasos en voz alta. Dice «son cuatro pasos, el tercero es el que la gente falla» y los pone en pantalla, con el dibujo. Puedes releer el paso dos mientras haces el tres.

Leer un manual tú solo es trabajo. Leer cuatro pasos mientras una voz te dice cuál importa no es lo mismo.

Los mismos cuatro pasos, en el otro código

Escanea el código comercial y el recorrido es idéntico: elegir idioma, oír un saludo, ver lo que sabe y preguntar. Lo que cambia es el contenido. El saludo presenta el producto, los temas son los que pregunta quien compra, y el tono vende en vez de resolver averías.

Quien no ha comprado nada difícilmente pagará por preguntar. Por eso el código comercial es el que se suele prepagar.

Quién paga ese uso

Por defecto lo paga el comprador, una vez, por $1. Si has cargado usos de prepago en ese código, no ve ningún precio.

Cuando se acaban las preguntas habladas, la conversación no se acaba

El asistente lo dice él mismo, en voz alta, dentro de su respuesta, y sigue por escrito. En pantalla no cambia nada: el tablero ya estaba ahí y ya se estaba leyendo. Las preguntas escritas llegan diez veces más lejos, así que queda mucho.

Dos formas de entrar

El mismo producto. Dos razones muy distintas para quererlo.

Marcas e importadores

Es tu nombre en la caja, así que es tu devolución

Tú lo diseñas, lo mandas fabricar, le pones tu marca y lo vendes. Todo lo que vuelve, te vuelve a ti.

Recorta las devoluciones que nunca fueron averías
Casi todo lo que vuelve funciona bien. Volvió porque nadie lo entendió en los diez primeros minutos.
Soporte posventa más barato
Batería, emparejamiento, recambios. Las preguntas repetidas se responden antes de llegar a una persona.
Descubres qué frena la venta
El código de soporte te dice qué se rompe. El comercial te dice qué dudó el comprador antes de comprar. Esa segunda lista no la ha podido leer nadie.
Un producto, todos los mercados en los que vendes
Tu manual ya está impreso en varios idiomas. Donde cada país tiene su caja, tiene su código. Donde una caja sirve a ocho países, ese código lleva un saldo por país.
Un coste, una vez, por producto
Pagas por cada producto que das de alta. No por cada unidad que fabricas, ni todos los meses. Sabes la cifra antes de presupuestar la serie.
Tu marca, no la nuestra
La interfaz lleva tu nombre y tu voz. Nosotros somos infraestructura, y seguimos invisibles.
Hablemos de tu próximo producto

Distribuidores y tiendas

Convierte en el pasillo, y paga solo si se usa

Eres quien está más cerca del comprador y más lejos del manual. Esto le pone la respuesta en la mano mientras todavía decide.

Convierte en el pasillo
El código comercial de la parte de fuera es tuyo para prepagarlo. Quien recibe una respuesta compra. Quien tiene que adivinar deja la caja.
Paga por tus clientes, si quieres
Carga usos en tu propio código y tu comprador no ve ningún precio. Tú decides cuántos, y puedes parar cuando quieras.
Tu mercado, tu saldo, tus números
Tu saldo es tuyo y no lo gastan los clientes de otro. En una caja compartida en Europa, el tuyo solo paga los escaneos de tu país.
Vuelven menos cosas a tu mostrador
Una devolución que aceptas es una venta que ya hiciste y perdiste, más la gestión. Casi ninguna era una avería.
Hablemos de tu catálogo

Apunta la cámara aquí

Míralo tú mismo

Escanéalo y pregúntale lo que quieras

Un producto real, un manual real, un asistente real. Apunta el móvil al código y pregúntale lo que preguntaría tu cliente.

Precios

Una tarifa de alta por producto. Un precio por uso. Nada más.

Pagas una vez por cada producto, para construir su agente. Después, usarlo cuesta $1. Lo paga el comprador, o lo pagas tú por él por adelantado. No hay cuota mensual, y no se te cobra por cada unidad que fabricas.

Precios en dólares estadounidenses. La banda de alta depende de tu manual, así que mándalo y confirmamos la cifra.

Alta, una vez por producto

Cubre leer el manual, construir el agente, describir las imágenes y grabar el saludo en cada idioma. Se cobra una vez por producto, no una vez por serie de fabricación.

El precio depende del tamaño del manual, medido en caracteres e imágenes. Nunca en páginas. Un manual chino mete en una página lo que uno europeo reparte en treinta. Un manual de montaje puede ser casi todo dibujos. Manda el mayor de los dos ejes.

Simple

hasta 20,000 caracteres y 40 imágenes

$250

por producto

Un manual corto. Aquí cae la mayoría de productos de consumo.

Medio

hasta 100,000 caracteres y 200 imágenes

$500

por producto

Un manual completo, con sección de averías y muchos dibujos.

Complejo

hasta 200,000 caracteres y 400 imágenes

$750

por producto

Un manual técnico largo. Corre sobre otra arquitectura por nuestro lado, y por eso cuesta más.

¿Más grande que eso?

Lo presupuestamos. Mándanos el manual y te damos una cifra, no un rango.

Más productos, alta más barata

El descuento se aplica a todos los productos de la cuenta, en la banda que le toque a cada uno.

Más productos, alta más barata
Alta por productoSimpleMedioComplejo
1–9 productosPrecio de tarifa$250$500$750
10–29 productos10% de descuento$225$450$675
30–99 productos20% de descuento$200$400$600
100 productos o más30% de descuento$175$350$525

Se mantiene moderado a propósito. Utillar una referencia cuesta mucho más que esta alta. Unos cientos de dólares arriba o abajo no deciden nada. Un descuento agresivo solo significaría que nadie paga nunca la tarifa.

Qué es un uso

$1por uso

25 preguntas habladas, o 250 escritas. Es un solo saldo: hablar cuesta más que escribir, así que quien escribe llega mucho más lejos. Pueden volver tantas veces como quieran, y no caduca.

Un uso solo empieza cuando el comprador pregunta algo y el asistente responde. Escanear el código, elegir idioma, oír el saludo y leer la lista de temas no cuestan nada.

Quién suele pagar qué

Alta
La marca de la cajaEs un coste de producto, que se presupuesta con el pedido de fabricación.
Usos
Quien vende al públicoEl coste crece con sus ventas. Los usos de soporte defienden el margen; los comerciales salen del presupuesto de marketing.

Es lo que recomendamos, no una regla. Mucha gente hace lo contrario, y está bien.

Tantos códigos como mercados y momentos tengas, sin coste

Un producto lleva tantos códigos como necesites: por país, por cliente, por cadena. Y para cada uno, un código que vende y otro que da soporte. Mismo agente, mismo manual, mismos idiomas. Los códigos son gratis. Lo que cambia es qué saldo se gasta y qué números lees.

O compra tú los usos y regálalos

Cualquiera de la cadena puede cargar usos en un código: la marca, el importador, el distribuidor, la tienda. Mientras quede saldo, el comprador no ve ningún precio.

1–999 usos

$0.50

por uso

50% menos de lo que paga un comprador

1,000–9,999 usos

$0.38

por uso

62% menos de lo que paga un comprador

10,000–49,999 usos

Lo más habitual

$0.28

por uso

72% menos de lo que paga un comprador

50,000 usos o más

$0.24

por uso

76% menos de lo que paga un comprador

Sin cuenta y sin contrato. Elige el código, paga, y los usos están ahí.

Un código, un saldo por país

En Europa la caja normal se imprime en ocho idiomas y la vende un distribuidor distinto en cada país. Lleva un solo código impreso. Sin saldos por país nadie financia ese código: ningún distribuidor carga un saldo que pueden vaciar otros siete países.

Cada distribuidor carga el suyo

Un saldo está atado a los países que paga. Tu distribuidor italiano financia Italia, lee Italia, y nunca se le cobra un escaneo en Polonia.

No tienes que facturar a otro país

Envías un enlace y cada distribuidor paga su propio saldo, directamente. No compras tú los usos para refacturarlos fuera, que es IVA, un asesor y una discusión.

El país sale de la IP, y la IP no se guarda

Sin GPS, sin diálogo de permisos, sin pedirle nada al comprador. Solo queda un código de país de dos letras. El comprador no ve nada de esto.

Qué aspecto tiene un presupuesto real

12 productos con manuales simples, a $225 cada uno tras el descuento por catálogo: $2,700. Suma 10,000 usos de prepago a $0.28 cada uno: $2,800. Tus compradores no pagan nada. Sabías las dos cifras antes de comprometerte.

La pregunta obvia

«¿Por qué no me lo monto yo?»

Podrías montar un bot para un producto. Esto no lo vas a montar. Esta es la versión honesta de por qué.

Un producto no es el problema

Cientos de productos, dos códigos por mercado, un saldo por país dentro de cada uno, revisiones de manual y analítica de todo el catálogo. Eso es una plataforma, no un proyecto de fin de semana.

Todos los idiomas en los que vendes

Tu manual lleva los idiomas que exige la ley, y tú vendes en más. El agente tiene que acertar en todos ellos.

Los datos vuelven a ti

Qué preguntan de verdad los compradores, dónde se atascan, qué rompen. Eso alimenta tu próxima revisión, y se acumula año tras año.

Una IA hablando con tus clientes, a veces niños

Moderación, barreras de seguridad y límites duros sobre lo que dirá. Nadie quiere cargar con eso solo.

Tu negocio es tu producto

No es llevar un equipo de IA. Es la misma razón por la que no te haces tú la certificación.

Ser al que piden por su nombre

Cuando la cadena lo escribe en el pedido de compra, la decisión deja de ser tuya. Hacia ahí estamos construyendo.

Respuestas directas

Las preguntas que nos hacen de verdad

  • Existe y puedes probarlo ahora, sin hablar con nadie. El código de esta página es un producto real. Su manual pasó por el mismo proceso por el que pasaría el tuyo. Escanéalo y pregúntale lo que preguntaría tu cliente. Lo que decidimos caso por caso son los plazos. Si lo necesitas en producción el trimestre que viene, dilo en la llamada y te diremos con franqueza si podemos comprometernos.

Siguiente paso

Trae un producto. Sal con un precio.

Los precios están en esta página para no hacernos perder el tiempo. Trae un producto y su manual, y te decimos en qué banda cae y cuánto cuesta.

La ventana está abierta ahora mismo

Hoy esto te sirve para ganar espacio en el lineal. Cuando las grandes cadenas lo escriban en sus pliegos, deja de ser una ventaja y pasa a ser un requisito. Quien se mueva primero podrá cobrarlo. Al resto se lo pedirán.